Lluvia de estrellas

Órbitas que se cruzan

Órbitas que se cruzan: cada vez que la Tierra cruza la órbita de un cometa, llena de residuos del mismo, se produce una lluvia de meteoros.

Hasta ahora sólo hemos hablado de meteoros solitarios, esporádicos. Pero muchas veces las estrellas fugaces se presentan en enjambre. Se trata en este caso de una nube con multitud de residuos cometarios o asteroidales que se separaron de un mismo cuerpo principal o progenitor hace “sólo” algunos miles de años, por lo que aún están relativamente juntos, extendiéndose a lo largo de la órbita del cuerpo del que proceden. Si esa órbita corta en un punto concreto a la órbita terrestre, la Tierra recibirá en poco tiempo (a veces, una sola noche) el impacto conjunto de esa nube de meteoroides, originándose lo que llamamos “lluvias de estrellas”, y que no es más que un periodo de alta frecuencia relativa de meteoros.

 

La abundancia de estos se mide con un parámetro denominado Tasa Horaria Cenital (THC), que da cuenta del número máximo de meteoros visibles en una hora cuando se dan las condiciones teóricas de máxima visibilidad: radiante del enjambre situado en el cenit, ausencia de luna y contaminación lumínica, ausencia de nubes, etc. Las lluvias de estrellas suelen ser más intensas en las últimas horas de la madrugada que en las primeras de la noche, debido a que las zonas del planeta que se encuentran en esa fase del día están directamente orientadas hacia la nube de meteoroides, dados los movimientos simultáneos de rotación y traslación de la Tierra.

Principales lluvias de meteoros

Principales lluvias de meteoros, 2023 (Instituto Geográfico Nacional)