
Personas observando el eclipse solar de 2017 en Oregon (National Geographic)
Se dice que posiblemente el fenómeno natural más impresionante que el ser humano puede presenciar son los eclipses totales de Sol, junto quizás a las auroras boreales (o australes). Despiertan un interés tal que incluso hay personas que se desplazan por todo el mundo en busca de la siguiente oportunidad de ser testigo del siguiente evento de estas características.
Un eclipse de Sol ocurre cuando la Luna se interpone entre el astro rey y la Tierra arrojando su sombra sobre nuestro planeta, si bien ello sólo ocurre en una estrecha franja de terreno debido a la reducida extensión del cono de sombra lunar proyectado sobre la superficie de la Tierra. Eso es precisamente lo que hace tan singular un eclipse solar: aunque pueden ocurrir varios todos los años, sólo son visibles desde lugares de la Tierra muy concretos, por lo que para un lugar determinado pueden pasar largos periodos de tiempo sin disfrutar de este acontecimiento.

Diagrama de un eclipse solar mostrando las zonas de la Tierra en que es Total o Parcial, en función de que dicha zona reciba la sombra o la penumbra lunar respectivamente (Planetario de la Universidad de Santiago de Chile)

Tipos de eclipse solar (timeanddatte.com)
La Luna tiene un diámetro unas 400 veces menor que el del Sol, pero al encontrarse (casualmente) también unas 400 veces más cerca de la Tierra, sus diámetros aparentes son muy parecidos, de forma que nuestro satélite posee la capacidad de ocultar totalmente el disco solar, lo que habrá de ocurrir necesariamente en la fase de luna nueva, único momento de su órbita en que la Luna pasa entre el Sol y la Tierra. Sin embargo, no se produce un eclipse en cada ciclo lunar (29’5 días) debido a que la órbita de la Luna alrededor de la Tierra no es coplanaria con la eclíptica, sino que se inclina unos 5° arriba y debajo de ésta, por lo que la luna nueva no siempre se alineará exactamente entre el Sol y la Tierra, sino que puede pasar al norte o al sur del Sol. Sólo en la zona de la Tierra que recibe la sombra de la Luna se percibirá un eclipse de sol total; si estamos en la zona que cae dentro de la penumbra, sólo llegaremos a ver un eclipse parcial del disco solar. Por otra parte, el diámetro aparente de la Luna en nuestro cielo puede cambiar en función de su distancia a la Tierra, que es variable por moverse a lo largo de una elipse. Por ejemplo, si el eclipse se produce coincidiendo con la mayor distancia posible de la Luna (apogeo) a la Tierra, el disco lunar empequeñecido no llegará a ocultar al solar, produciéndose un tipo especial de eclipse llamado anular.

Mapa de la ruta de totalidad (franja de color negro) y de parcialidad (área gris) del eclipse solar de agosto de 2027 (tutiempo.net)
Debido al movimiento relativo de la Luna entre el Sol y la Tierra, su sombra se desplaza a gran velocidad (superior a la del sonido) sobre la superficie de nuestro planeta, de forma que incluso en el mejor de los casos el eclipse sólo durará unos minutos para un lugar concreto. El ancho de la banda de totalidad (en la que el eclipse se percibirá como total) es variable de un eclipse a otro, y puede tener desde 0 hasta 268 km. En la zona de parcialidad, la distancia del observador a la banda de totalidad influirá en un mayor o menor porcentaje de ocultación del disco solar.










